El fútbol italiano se encamina hacia una transformación en la infraestructura de sus estadios, una demanda sostenida por aficionados y clubes que vieron limitada su capacidad de generar ingresos debido a la falta de modernización de sus recintos.

Con la Eurocopa 2032 en el horizonte y la llegada de inversores estadounidenses a varios equipos de la Serie A, los planes para la construcción y renovación de estadios tomaron impulso. Actualmente, hay en marcha 31 proyectos con una inversión estimada de casi € 5.000.000.000.

El fútbol italiano prepara una inversión multimillonaria para la remodelación de sus estadios de cara a la Eurocopa 2032

Este monto coloca a Italia como el segundo país con más planes de remodelación en el mundo, solo superado por Inglaterra. Uno de los grandes desafíos radica en la propiedad de los estadios, ya que el 90% de los recintos pertenecen a entidades públicas, lo que retrasa las decisiones sobre reformas. Un claro ejemplo de esta problemática es el estadio San Siro de Milán, cuya incertidumbre llevó a sus propietarios a evaluar otras opciones.

"Los nuevos estadios se diseñan como espacios multifuncionales, con tecnología de vanguardia y un enfoque sostenible, permitiendo la realización de distintos eventos y contribuyendo al desarrollo local", explicó Cristian Celoria, socio de PwC, la empresa encargada del estudio. Además, señaló que la antigüedad promedio de los estadios en la Serie A y la Serie B supera los 60 años, en contraste con los 35 a 38 años que se observan en Inglaterra y Alemania.

El fútbol italiano prepara una inversión multimillonaria para la remodelación de sus estadios de cara a la Eurocopa 2032

La antigüedad de los estadios italianos y su poca accesibilidad

Debido a las obras, la final de la Champions League de 2027 no se disputará en Italia, y la organización de la Eurocopa 2032, compartida con Turquía, exige una aceleración en los trámites administrativos.

Actualmente, el 44% de los estadios del país fueron construidos en las décadas de 1970 y 1980, lo que implica desafíos en mantenimiento y eficiencia, mientras que el 8% de los recintos no está operativo y el 20% carece de accesibilidad para personas con discapacidad.